1. Equilibra tu plato bajo en FODMAP para un TÚ más equilibrado.
Al planificar tus comidas, intenta incluir un carbohidrato rico en fibra como una papa asada con piel, quinua o arroz integral; una proteína saciante como tofu firme, aves, pollo, pescado o queso duro; al menos una verdura colorida baja en FODMAP, una fruta y algunas grasas saludables como semillas de calabaza, semillas de lino, mantequilla de maní o aceite de oliva. Un plato equilibrado proporcionará los nutrientes que tu cuerpo necesita para sentirse lo mejor posible.
2. ¿Estás comiendo suficiente fibra?
Las dietas bajas en carbohidratos son la tendencia actual, pero esto solo conduce a menos fibra en la dieta. Solo el 5% de las personas en los EE. UU. cumplen con las recomendaciones diarias de fibra de 25 gramos para mujeres y 38 gramos para hombres establecidas por el Instituto de Medicina. Aumenta la fibra lentamente en tu dieta con suficiente agua para una mejor tolerancia. Aumenta tu fibra con fuentes de fibra bajas en FODMAP como avena, semillas de chía, quinua, semillas de calabaza, trigo sarraceno, arroz integral, papa asada con piel, kiwi y fruta del dragón. Una fibra adecuada en la dieta reduce el riesgo de muchas afecciones de salud crónicas.
3. Mejora el sabor de tus comidas bajas en FODMAP con una variedad de hierbas, especias y aceites infusionados.
Utilizo aceites infusionados con ajo y chalota casi todas las noches. Los aceites infusionados son bajos en FODMAP, pero ricos en sabor. Intento seleccionar dos tipos de hierbas frescas por semana para realzar el sabor también. Mis hierbas frescas bajas en FODMAP favoritas incluyen albahaca, cilantro y romero.
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